Underdogs

FacebookTwitterRSS

Oscar Sancho: La Visión Salvaje

Oscar Sancho es una rara avis dentro del arte mediterráneo, un analista del alma humana y sus facetas más oscuras. Su obra no escatima crudeza y saca a la luz todas esas emociones que la sociedad moderna trata de apartar o esconder, erigiéndose emisario de una tétrica realidad que no deja indiferente.


Hablar de “universos personales” en el arte sirve, en muchos casos, para aglutinar en un único concepto una obra compleja y repleta de matices. ¿Qué puedes decir de la tuya a modo de carta de presentación?

Mi obra es un tipo de sótano de la realidad habitual; una realidad profunda, parecida a la visión de un submarinista o a la de alguien que explora sus miedos. He pintado otro tipo de cosas en otras épocas, pero con estas series me divierto mucho pese a lo oscuras que son.
Yo creo que pueden parecer horribles para algunos y fascinantes para otros; no es fácil entrar en ellas, pero quienes las entienden disfrutan, y eso es bueno.

¿Y en cuanto a influencias?

Para mí J. Beuys, Tápias, Bacon y Goya son pilares o referentes en mi obra. Durante mucho tiempo tuve mucho interés en la pintura religiosa, medieval o budista. También me inspira mucho el cine en general y los cómics (como los de Miguel Ángel Martín). Pero cuando pinto soy yo mismo, no mis influencias.

osn (Matrimonio)

Los protagonistas de tus pinturas parecen atrapados en una suerte de purgatorio emocional. ¿Qué sentimientos te resultan más inspiradores a la hora de trabajar?

Me inspira la violencia, lo obsceno, la muerte o la decrepitud. Provocan un tipo de emociones que la sociedad reprime, y verlas en los cuadros es como confrontarlas. También hay referencias sobre la salvación. Me inspira la gente olvidada o marginada, los asesinatos y todo lo que vemos en las páginas de sucesos de los periódicos. Es una visión salvaje y cruda, la vida es así a menudo.

Seguir leyendo »

 

Smith & Davis: La llamada del Oeste

westering

La aceptación o rechazo hacia distintos tipos de música o artistas es una conversación que podría llevarnos mucho tiempo. Normalmente nuestros gustos vienen condicionados por nuestras fijaciones u obsesiones personales, experiencias, etc… En el caso de que una de ellas sean los paisajes del oeste, esta referencia te vendrá al dedillo. Pero matizando, “vaqueros”, Steven R. Smith, en solitario o con Thuja, Mirza o Hala Strana, se ha dedicado a dar rienda suelta a un folk psicodélico y ambiental que procesa su amor y el de una generación (Tom Carter, Loren Chasse…) por el John Fahey menos tradicional. Estas atmósferas se expanden al entrar el clarinete de Gareth Davis, con momentos espirituales a lo Miles Davis de “In a Silent Way”, al igual que otros como Arve Henriksen o John Butcher han sacado tan buena partida. Así nos ofrecen cuarenta minutos de una delicadeza sublime que cura y calma.
Auténtica joya.

Gareth Davis & Steven R. Smith
Westering

Important Records; 2009

Texto: Fran Martínez
Imagen: (c) Important Records

 

Tarantino y el filme-coctelera

Aunque pueda sonar paradójico, a veces no hay nada peor para un artista que gozar por igual del favor del público y de la crítica, pues ello puede conducir fácilmente a la autocomplacencia y al adocenamiento. Por fortuna, Inglourious Basterds salva a Tarantino de esta peligrosa pendiente y se erige como su mejor filme desde Jackie Brown.

Inglourious-Basterds

Llenos del vigor y el desparpajo prototípicos del director estadounidense, pero sin que los chistes privados, el auto-homenaje o los guiños cinéfilos lastren el conjunto, los 153 minutos de Inglourious Basterds remiten a una realidad donde la historia verdadera no es el referente a tener en cuenta –de ahí el Once upon a time del primer capítulo del filme–, si no, básicamente, el cine bélico de los 70, todo un subgénero de películas testosterónicas y violentas con tintes de épica chusquera, tosco humor y protagonismo coral. Y aunque la cinta de Tarantino transcurra ceñida a estas constantes, las trastoca con inesperados giros argumentales, cambios de ritmo, flashbacks gratuitos (v. gr. Hitler hablando sobre el estreno de Stolz der Nation) o pirotecnias narrativas (v. gr. el zoom, la música, la voz en off y los sobretítulos que presentan a Hugo Stilglitz). A todo ello hay que añadir la incorporación, más explícita que nunca, del caudal de cinefilia de Tarantino, puesto que lo hallamos no sólo en el plano formal (Leone, Hitchcock, Aldrich, Sam Fuller…), sino también en el argumental; no en vano, es precisamente el estreno de una película el arma que los aliados quieren emplear para asesinar al Estado mayor nazi, mientras que muchos de los personajes están vinculados, en mayor o menor medida, al séptimo arte: Marcel y Shosanna regentan un cine; Zoller es un cinéfilo metido a actor; Hicox es crítico cinematográfico; Goebbels, ministro de propaganda nazi, se encarga de la producción fílmica alemana, y Bridget von Hammersmark es actriz. Por otro lado, el cine impregna la cotidianeidad de la Francia ocupada, como vemos en la primera conversación entre Shosanna y Zoller o en las adivinanzas a las que juegan los soldados alemanes en el bar francés. Además, los nombres de algunos personajes (Aldo Raine, Wilhelm Wicki, Archie Hicox…) remiten a los de figuras del mundo del cine real, y los títulos de los capítulos tampoco ocultan las bromas cinéfilas (por ejemplo, el capítulo dos, que da nombre a la cinta, es una deformación de la traducción yanqui del filme de 1978 firmado por Enzo G. Castellari, así como se nos habla de una “noche alemana” en el tercer capítulo, o, en el cuarto, de una “Operación Kinó”). Seguir leyendo »

 

Zazo & Brull: Bushido

Xavier Zazo y Clara Brull exploran el Japón feudal en Bushido, una colección que va más allá de la iconografía samurái y conjuga a partes iguales la filosofía guerrera de Oriente con el romanticismo que siempre ha caracterizado a las obras de la pareja. Honor, sacrificio y armonía en una línea que busca la fortaleza sin renunciar a la femineidad.


Se dice de los samuráis que, aparte de guerreros, eran grandes estrategas. ¿En qué punto están los planes de Zazo&Brull como marca? Tras cinco años de éxitos, ¿cómo veis el futuro?

Nuestra trayectoria siempre ha ido avanzando poco a poco pero con paso firme. Ahora estamos en un momento optimista, pese a la crisis creemos que nuestro producto está en un buen momento.  También es cierto que preferimos pensar en el presente antes que en el futuro, nuestro día a día está lleno de cosas nuevas gratificantes y nuestro próximo proyecto es abrir tienda en Barcelona. Este paso significa que la gente podrá encontrar nuestras prendas impregnadas de la esencia que las creó.

zazo&brull

Dominar la espada requería ante todo templanza y dominio de los sentimientos. ¿Quién ha ganado la batalla en el proceso creativo de Bushido? ¿La pasión o el cerebro?

Para nosotros no existe el uno sin el otro. Por supuesto la pasión nos guía en el proceso creativo pero el cerebro es imprescindible para que las prendas sienten bien, para que los volúmenes encajen y los tejidos jueguen su papel.

Una de las características de la colección es su equilibrio entre volúmenes y tejidos. ¿Qué otras virtudes destacaríais de Bushido?

Hay una gran investigación del patrón de cada prenda pero también sentimiento, equilibrio y armonía. No hay nada aleatorio, cada detalle está colocado en su sitio por una cuestión de composición y de estética. En las prendas de esta colección se ven claras las referencias a su inspiración. Bushido es una colección que hemos disfrutado por la cantidad de detalles trabajados que tiene.

Seguir leyendo »

 

Patrick Gildersleeves

gildersleeves

Fue en Suffolk donde, en 1525, los artesanos locales se opusieron al impuesto creado por Enrique VIII. Más tarde, María Tudor organizaría en este mismo condado el ejército que le ayudaría a reclamar el trono. 460 años después nace Patrick Gildersleeves, tan artista y revolucionario como sus compatriotas históricos.

Patrick Gildersleeves es una de las sensaciones de la red, un joven ilustrador que compaginó sus años estudiantiles con los lápices y, casi sin proponérselo, creó un universo de adorables personajes que han recorrido el mundo de exposición en exposición. Sus psicodélicas litografías han sido vistas, aparte de en su Inglaterra natal, en Suecia, Alemania y Hong Kong, generando a base de coloristas trazos una legión de seguidores que se dejan encandilar por su peculiar visión del mundo nativo. Porque en sus ilustraciones no hay mayores misterios; lo cotidiano se tinta de amarillo y el folklore de naranja fluorescente. El propio Patrick dice inspirarse en la gente, texturas, y animales que pueblan el mundo. En cualquier caso, nunca se vieron indios más naive que los suyos.

Si queréis disfrutar de cerca los trabajos de Patrick Gildersleeves, Baum Shop (C/ Seneca, 29 – Barcelona) expone una selección hasta el 30 de septiembre.

Web oficial: www.wowoutrageous.com
Baum Shop: www.baum-shop.com

Autor: Bill Jiménez
Imagen: (c) Patrick Gildersleeves