Ni me acuerdo de lo que estaba haciendo hace diez años. Probablemente vegetando en un sofá mientras la televisión se llenaba de apocalípticas teorías sobre el “efecto 2000”. Sí, esa historia de colapso tecnológico a la altura de la llegada del Anticristo o el cierre de Messenger. ¿Quién me iba a decir que un grupo de emprendedores estaba sacando al mercado el primer número de Belio? Ya sabéis, Belio, esa revista de maravillosa maquetación y aún más maravillosos contenidos; una suerte de crème de la crème del arte contemporáneo.
Diez años después, Belio celebra su éxito con un número muy especial, un ejemplar de 240 páginas a todo color que pierde la condición de revista para convertirse en un libro en toda regla. En él encontraréis numerosas colaboraciones: fotográficas, de arte urbano, diseño gráfico, etc… Lo habitual en Belio pero multiplicado por una cifra indecente de páginas.
Y si eso no fuera suficiente, a los festejos se ha sumado una exposición itinerante llamada “Belio X10, The Effect 2000 Generation”, una colección en la que artistas de todo el mundo homenajean a Belio y que, tras pasar por Bilbao y Berlín, aún tiene que dejar su huella en dos ciudades más: Madrid y Barcelona.
La actual afortunada es la Ciudad Condal, que la acogerá hasta el día 22 de noviembre (empezó el 5) en dos salas del centro: Miscelänea (c/ Guardia, 10) y Ras (c/ Doctor Dou, 10). Algo más tarde, del 3 al 27 de diciembre, será el turno de Madrid, alojándose en Espacio 8 (c/ Santa Ana, 8).

Mi consejo es que no dejéis pasar esta exposición, pero como los accidentes ocurren, siempre os podéis consolar con el Belio X10, la prueba física de un aniversario que confirma dos pensamientos imposibles de concebir en 1999: Una, que Belio se convertiría en un referente indiscutible; y dos, que sobreviviríamos al efecto 2000.
Personalmente, me quedo con la primera.
Texto: Oswaldo Reyes
Imagen: (c) Belio
Links: Belio | Miscelänea | Ras | Espacio 8


