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Georgina Ordinas

Por Bill Jiménez

Georgina Ordinas (Palma de Mallorca, 1986) es un ejemplo más de talento emergente y trabajador. Formada en la Escuela Superior de Diseño de Barcelona, en dos años ha visto como sus diseños se hacían un lugar en las pasarelas más importantes de Cataluña, Baleares y, en febrero de 2010, Madrid, al presentarse su colección Rrose en El Ego de Cibeles, una colección inspirada en el pseudónimo femenino de Marcel Duchamp, una dama llamada Rrose Sélavy, popularizada mundialmente gracias a las fotografías de Man Ray. Aunque este homenaje esconde lecturas secundarias, y «podríamos decir que juego con la identidad de la persona. La prendas de la colección evocan los volúmenes del cuerpo de la mujer y del hombre indistintamente de quién las lleve puestas. Son geométricas y lineales, combinan los volúmenes triángulares y rectangulares. El volúmen triangular hace referencia a la figura del hombre, de hombros anchos; mientras que, con los rectangulares, se  pueden disimular las curvas de la mujer».

Georgina no es la primera que busca la complicidad de la sastrería masculina, aunque si tiene que escoger un elemento llamativo e inspirador, destaca «la estructura de las prendas y sus acabados».

La primera pregunta que viene a la cabeza al ver sus diseños es el riguroso uso que hace del color negro. «El hecho de hacer una colección monocolor fue algo pensado hace tiempo, era mi primera colección por lo que ya había algunos elementos que quería que estuvieran presentes.
Con el color que me siento más identificada es el negro, así que decidí utilizarlo a modo de color neutro, de color no color
».

Naturalmente, en su trabajo hay más elementos en juego. Al margen de los evidentes, «siempre trabajo mucho los interiores y los acabados de las prendas. En Rrose Sélavy utilicé como materia base el paño de lana y lo combiné con gabardinas y popelines de algodón. Prefiero los tejidos en los que predominan las materias naturales».

El que Georgina no descuide su formación y busque nuevos conocimientos e inspiración en otras disciplinas (como la sastrería tradicional o el patronaje), no quiere decir que abandone una línea que ya puede considerarse definida, «igualmente, en la próxima colección se verán cambios notables». Pero eso será el futuro y la esperanza de que sea tan brillante como el pasado, en el que sin duda destacó su participación en Cibeles. «Fue una gran oportunidad para darme a conocer e intentar abrirme un sitio en el mercado, ya que es una gran plataforma de lanzamiento para jovenes diseñadores que quieren dedicarse a su propia firma.  Desde mi punto de vista personal fue un gran reto intentar que mi colección gustase y fue una gran satisfacción personal y profesional el poder participar».

Enlace: georginaordinas.com
Fotografías (c) Cristian di Stefano

 

Can Xalant: una experiencia no tan efímera

Por Maite VQ

Can Xalant, aparte de ser el resultado de un convenio entre el Ayuntamiento de Mataró y la Entidad Autónoma de Difusión Cultural del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya, pretende ser un lugar en el que ofrecer a los artistas los recursos necesarios para que puedan desarrollar sus propios proyectos en el ámbito de las artes visuales.

Este viernes 23 de julio se convertirá en algo más que un centro de creación y pensamiento, será el día escogido para que tenga lugar la quinta jornada anual y efímera de puertas abiertas. Como cada año, los artistas residentes mostrarán su obra, esta vez lo harán en la exposición Casa Tomada: una experiencia literal (referencia directa a un cuento de Cortázar). En ella podremos encontrar trabajos de Roser Caminal, Laura Marte, Álvaro Icaza & Verónica Luyo, Jean-Philippe Peynot y Joan Navarro, entre otros.

También habrá lugar para Modelo para armar: Apropiación, collage y parodia en el videoclip contemporáneo, donde Daniel Pitarch y Marcel Pie Barba han reunido videoclips recientes que tienen como denominador común trabajar y mezclar imágenes de diferentes orígenes rozando lo paródico. Alguno de éstos son Planta carnívora de ZA! (Albert Alcoz, 2009, fotogramarrojo, venuspluton!com), Tot Torna a Començar de Mishima (Luís Cerveró, 2010) o L.A. de Mujeres (Lope Serrano, 2010). Seguir leyendo »

 

3Mellizas

No sé hasta qué punto tendrá que ver su sonido con el nombre que los representa, aunque la gracia del asunto es hacerse la pregunta tras escuchar su disco. A partir de ahí te dejas los prejuicios atrás y descubres que es una de las propuestas más interesantes en lo que va de año. 3Mellizas, zaragozanos de sangre, barceloneses de residencia, ofrecen en su disco homónimo diez temas que se debaten entre el intimismo y unas estridencias que, por poner algún ejemplo, recuerdan al noise de principios de los noventa defendido por bandas como Sonic Youth. Pero esto no quiere decir que el disco sea media hora de ruido, también cuenta con sus pausas y conectores melódicos, la clásica atmósfera de post-rock que te conduce al terreno que mejor se les da: el rift sucio y sin concesiones.

‘Apótheke’, ‘Punteico’, ‘Rediminuit’…, son sin dudarlo algunos de sus temas estrella, de lírica mínima y apuesta permanente por las guitarras. Virtud que, junto a su compenetración, reflejan los siete años de asociación entre Jorge, Juan y Pedro, unas tablas que ahora, gracias al sello (también zaragozano) Naked Man Recordings, pasan a otro nivel y pueden disfrutarse en directo y en festivales de la talla del pasado Primavera Sound.

Competencia sana en el mundo de las distorsiones en un disco abalado por Javier Ortiz y automáticamente mimado por la crítica. Y no sorprende.

Enlaces: MySpace 3Mellizas | Naked Man

 

Sugar Rush: La victoria de la glucosa

Empiezo esta reseña de forma facilona explicando a los lectores de donde viene el nombre de nuestras protagonistas. Sugar Rush es una expresión anglosajona que más o menos significa ‘subidón de azúcar’, ese dios pagano al que miles de personas adoramos cada día junto a la cafeína y que, en ocasiones, nos impulsa a hacer cosas grandes o estúpidas, según la ingesta.

En el mundo de la moda emergente, Sugar Rush es marca y a la vez concepto, moda arriesgada y vacilona que quiere sacar a la gente de la monotonía estilística e impulsarlos al mundo del color.

Tras esta declaración de intenciones se encuentran Carolina Rivera, Laura Torroba y Manu Romano, una directora de arte y dos arquitectas, las tres recicladas a diseñadoras de moda, su auténtica pasión. Vistos los resultados, una decisión acertada.

Abogan por el dulce, pero también por lo kitsch y bizarro, cierta glamurosa decadencia y un gran sentido del humor. El suyo no es el vintage de estampado añejo; su fórmula se deja influir por el low brow, por la ilustración infantil y una inocencia que contrasta con declaraciones tan contundentes como “no sabemos coser, pero sabemos perder y estamos convencidas de que hay que darle un subidón al establishment de la moda”.

Y para muestra, el evento que desarrollaron en colaboración con Nicko Nogués y sus alumnos del IED, una colección de pósters, vídeos y otras formas de publicidad que, en clave guerrillera, buscaban “camellos” que les ayudaran a chutar a la moda un buen subidón de azúcar. La necesite o no, me alegra saber que al menos genera grandes ideas.

Viva la glucosa.

Enlace: Sugar Rush

 

Pat Andrea y la Alicia de Carroll

Ya que el séptimo arte nos defraudó a la hora de recrear las aventuras de Alicia (o lo que pretendiera Tim Burton con su último filme), dejemos que la pintura haga justicia al personaje de la mano del holandés Pat Andrea (La Haya, 1942), que desde el pasado 7 de julio al 26 de septiembre nos demostrará porqué su personal visión del país de las maravillas ha sido un éxito en Francia, Grecia y Holanda.

Para empezar, Pat Andrea es un ilustrador y pintor figurativo que lleva años sorprendiendo al público con la calidad y complejidad de sus propuestas. Parecía lógico y hasta necesario que un día apostara por la magna obra de Lewis Carroll, un artista con el que, salvando las distancias generacionales, comparte perspectivas. Porque aunque nos digan lo contrario, lo grotesco, absurdo y surreal sigue siendo una de las asignaturas pendientes de la sociedad moderna, una forma de expresión que en el caso de Andrea pasa por el antropomorfismo, la sensualidad y la violencia. No se necesita al puritano público del siglo XIX para obtener rostros de inquietud y sorpresa.

El viaje ‘a través del espejo’ comienza en la planta baja del Arts Santa Mònica, el museo barcelonés que alberga la exposición ‘Pat Andrea y Alicia’, cuarenta y ocho obras en gran formato a las que se llega siguiendo una de las ilustraciones que, in situ, el propio Andrea dibujó para la ocasión en las paredes del recinto, una de las muchas Alicias que, en este caso, obliga al visitante a seguir su largo cuello hasta la primera planta, donde podemos encontrar más ejemplos de esta acertada simbiosis artístico/literaria.

Pero llegar hasta este punto no ha sido una tarea sencilla. El proyecto se inició muchos años atrás y sufrió otros tantos parones creativos. Asfixiantes pausas que finalmente dieron veinticuatro frutos basados en El país de las maravillas y otro par de docenas inspirados en A través del espejo, un conjunto donde la protagonista siempre es la mujer, representada por una Alicia que el propio artista identifica con algunas de las mujeres que han pasado por su vida. Toda la curiosidad, intrepidez y magia de la niña del libro se ve reflejada en las distintas versiones que pueblan la muestra, algunas atemporales, otras siniestras, pero en resumidas cuentas, todas fascinantes.

Enlace: Arts Santa Mònica