5 años de discursiva constante

Por Bill Jiménez

Más o menos en estas fechas, hará cinco años, Underdogs arrancaba con la reseña de una compilación de artículos de George Steiner. No está mal. Quizá un poco alejado de la línea editorial en la que ha derivado este blog, pero es un ejemplo más esa diversión que esconde el camino por encima del destino.

underdogsDesde entonces, Underdogs ha pasado por cuatro rediseños, algunos fugaces, otros asentados, en los que el espíritu independiente ha prevalecido si no tenemos en cuenta un par de post patrocinados, entre ellos uno muy jugoso que, dos años después, aún estoy esperando cobrar. También han pasado 18 redactores por esta casa, algunos regulares, otros menos, y unos cuantos echando un cable en esas épocas en las que tu vida real, la que funciona sin código HTML, roba todo tu tiempo y bloguear se viste de drama.

La lectura positiva, al menos, desde mi perspectiva de cínico reciclado, es que si un community manager se interesa por tu blog, es que hay algo bueno en él o se está haciendo algo bueno en él. También hay casos de community managers escogidos a dedo que buscan la colaboración de un blog de arte en la promoción de su espacio hostelero. Pero ese es otro tema.

La confirmación de que ese algo bueno existe son las colaboraciones con webs honestas, los artistas que junto a sus obras mueven la entrevista que les hicimos, los constantes ‘¿puedo usar tu texto en mi catálogo/nota de prensa/website?’, pregunta a la que siempre respondemos con un sí.

Pero cumplir cinco años te obliga a madurar, a tomar decisiones y, tal como hiciste al comienzo de Underdogs, a aliarte con terceros para sacar adelante otro proyecto. Artístico, naturalmente. Y ese proyecto lo he bautizado Discursiva en respuesta a su significado: que reflexiona o encierra reflexiones.

discursiva

Discursiva, en pocas palabras, es la combinación de la sabiduría y experiencia de unos individuales vinculados al sector del arte. Algunos escriben, otros diseñan, otros graban video, y juntos, componen unos servicios que pueden interesar a las distintas entidades del sector. Los artistas, las galerías, los centros culturales, hasta entidades periféricas que agradecen que se les hable en su idioma, con la agilidad y las palabras justas que requiere el negocio. Algunos demandarán textos corporativos, otros a un fotógrafo que cubra sus eventos, o los que viven lejos de la red, quizá busquen un sitio y una voz que les ayude a transmitir su mensaje. El arte ya está en Internet, y para algunos la transición está siendo compleja.

Discursiva no busca decirle al arte qué debe hacer con sus hábitos y procedimientos, pero sí echar un cable en esta época de tránsito, un cable, ante todo, profesional. Para nosotros, al menos los nosotros de Underdogs que colaboran en Discursiva, es un desafío en el que queremos estar a la altura.