feb 22, 2012
ARCO 2012: un paseo por los escaparates del arte
Texto e imágenes por Javier Girón
Recién clausurada la feria de arte más importante del Estado, Madrid vuelve poco a poco a la normalidad. Han sido cinco dÃas frenéticos, unos dÃas en los que el mercado del arte ha vuelto a desplegar con ostensión sus mejores galas. Y lo ha hecho con un mensaje implÃcito: que, a pesar a la crisis, sigue gozando de buena salud. O al menos ésta es la imagen que se ha esforzado en dar.
A vuelo de pájaro: Democraticemos la Democracia, de Daniel G. Andújar.
Lo cierto es que, pese a la significativa merma de presencia institucional (algo patente en la actual edición), casi ninguna de las galerÃas consolidadas en la feria han fallado a su cita. Y han acudido con obra de primeras espadas (Robert Irwin, Ai WeiWei, Damien Hirst, Frank Stella, Muntadas, Christo, Marina Abramovic o Julian Opie, por citar sólo unos pocos), pero también con una apuesta decidida por jóvenes artistas que inician una prometedora andadura. Es digno de mención el trabajo del peruano Daniel Jacoby en su instalación Oh! And Erik Was a Violin Maker, en Toni Tà pies, con la que redunda en su particular universo creativo. O el remarcable proyecto de Rubén Grilo en el stand de NoguerasBlanchard. O el arte lleno de referencias culturales de Maria Loboda en MaisterraValbuena.
Esté o no la feria herida por la crisis, esta última ha salido a relucir –con mayor o menor fortuna- en un buen puñado de propuestas. No escaseaban las proclamas reivindicativas contra la tiranÃa de los mercados, lo cual no deja de ser irónico en un contexto como ARCO. La galerÃa catalana Palma Dotze, por ejemplo, mostraba obras de Daniel G. Andújar (documentación de su acción de 2011 A vuelo de pájaro: democraticemos la Democracia) o de Antoni Miralda, con su literal –y un tanto ramplón- homenaje al 15-M en No Hay Pan para Tanto Chorizo. Por lo demás destacan obras de Tomas Sarraceno, el excelente Erwin Olaf, Daniel Canogar, Falke Pisano, Alberto GarcÃa-Alix, Marcel Dzama, Ester Partegà s, Los Carpinteros o Wilfredo Prieto, entre muchas otras. Los catalanes Bestué-Vives también estuvieron presentes en Estrany-De La Mota con piezas menores, a mucha distancia de sus ya famosas acciones.
Obra del colectivo Los Carpinteros, en IvoryPress.
Ni que decir tiene que ARCO no es precisamente el mejor lugar para apreciar una obra de arte, que queda desvirtuada por contaminaciones e interferencias múltiples. La galerÃa Espacio MÃnimo reivindicaba este hecho presentando un stand virtual desde el que emplazaba a acudir a la galerÃa para apreciar las obras en su contexto natural. Es llamativo ver cómo la organización de ARCO se esfuerza en darle a la feria una pátina de gran exposición, de evento artÃstico de valor cultural. Asà lo demuestran la celebración del X Foro de Expertos, donde se ha debatido sobre diferentes aspectos del contexto del arte, o la presencia de varios proyectos de comisariado: Solo Projects, en el que cada galerÃa presentaba un proyecto único de un artista latinoamericano, y cuyo trabajo destacado ha sido la llamativa pieza Minimal Secret, de la chilena Voluspa Jarpa (ganadora del premio Illy Sustain Art); el programa Opening, donde Manuel Segade ha traÃdo a galerÃas jóvenes de diferentes escenas artÃsticas europeas; o Solo Objects, consistente en obras escultóricas diseminadas por el espacio de la feria (desde la instalación con banderas de la UE de Marlon Azambuja hasta la esfera reflectante Cartas al Cielo, de Alicia Framis, pasando por Em cima da Terra e debaixo do Céu, de Isaque Pinheiro). En suma, el trabajo comisarial como instrumento legitimador del mercado.
Cada cual recordará ARCO 2012 por motivos distintos. Para su director, Carlos Urroz, será el año en que trataron de exorcizar la crisis apostando por el coleccionismo internacional. Para Holanda (el paÃs invitado) será la edición en que fue protagonista. Para las grandes galerÃas españolas, poco más que la cita obligada de siempre. Y para muchos otros simplemente será el año de Franco metido en una nevera. Sea como fuere es innegable que ARCO sigue vivo y coleando: un escaparate renaciente de bienes culturales ofrecidos al mejor postor. Un escenario donde, una vez más, ver y ser vistos.











La AJG Contemporary Art Gallery presentaba el pasado 11 de mayo la primera exposición individual en Espala del artista chilencio JoaquÃn Cociña (Concepción, 1980), una colección de obras divididas en dos series titulada Fantasmas, unos notables trabajos en carboncillo, herramienta vinculada por tradición a las obras abocetadas y que, en sus manos, adquiere una trascendencia [...]



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