Por tanto, bien sea en atmósferas onÃricas como las que caracterizan El almuerzo desnudo o Spider, o bien en delirios gore como Scanners o Videodrome, Cronenberg siempre ha hecho suyo el famoso tÃtulo del grabado de Goya (El sueño de la razón produce monstruos) y ha indagado en el lado oscuro del alma humana, sometida a unas pulsiones indomables ante las cuales la mente consciente –el raciocinio– poco o nada puede hacer. Seguir leyendo »
Pinase inscribe en esta última parcela fÃlmica pero va mucho más allá. Planeada como un reportaje sobre Pina Bausch, la súbita muerte de la coreógrafa poco antes de iniciarse el rodaje de la cinta terminó por convertir la obra en lo que es hoy: un bellÃsimo homenaje a su legado humano y artÃstico hecho por aquellos que la querÃan y conocÃan, esto es, los miembros de la compañÃa que dirigÃa, la Tanztheater Wuppertal, y Wim Wenders, amigo personal. Seguir leyendo »
Desde la convicción de que todo galardón es relativo y de que, en realidad, su presencia o ausencia ni confirma ni desmiente la calidad intrÃnseca de una obra, hay que decir que las pelÃculas ganadoras en las tres últimas ediciones del Festival de Cannes (La cinta blanca, Uncle Boonmee recuerda sus vidas pasadasy El árbol de la vida) son rotundas demostraciones de la potencialidad de un arte, el cinematográfico, a menudo demasiado limitado por la rentabilización de sus nada económicos costes.
En este sentido, es difÃcil creer que este tipo de piezas, exigentes con el espectador, logren recuperar la inversión empleada en ellas, y mucho menos obtener beneficios; aunque es justo señalar que el filme de Terrence Malick cuenta con varias ventajas al respecto, tales como el idioma en que está rodado, su nacionalidad o la presencia de dos estrellas de Hollywood en su reparto. Sin embargo, aquà empiezan y terminan las similitudes con cualquier otra realización al uso de la industria yanqui.