Por María Arranz
El nacimiento de una nueva editorial independiente (y más en los tiempos que corren) siempre es una noticia digna de celebración. Si esta editorial apuesta, además, por autores debutantes de gran talento y destila cierto toque fanzinero, tanto en su espíritu como en las publicaciones mismas, la cosa pinta aún mejor. Y si encima viene acompañada de una agradable brisa hawaiana, unos acordes de ukelele sonando de fondo y unas sugerentes imágenes de playas de arena blanca y aguas transparentes, la cosa se redondea de la mejor manera posible. Seguir leyendo »
Por María Arranz
Ya sabemos que el mundo es un lugar complejo e inabarcable, imposible de reflejar en una sola fotografía o en un único dibujo. Pero también es cierto que, en ocasiones, una pequeña parte nos vale para comprender el todo.

Amaia Arrazola expone en Miscelänea para demostrarnos que, de vez en cuando, el mundo sí puede plegar toda su enormidad y hacerse muy pequeño, reducirse a una sencilla escena y caber en un trozo de papel, en el reverso de un billete de tren o en una servilleta de bar. Porque a veces, el mundo podría resumirse en un fotograma de la última película que viste, en la conversación entre dos señoras en un banco del parque, en la mirada perdida de la chica que iba sentada frente a ti esta mañana en el metro, en una tarde de lluvia sin salir de casa o en el viaje que hiciste el verano pasado. Seguir leyendo »
Por María Arranz
Por mucho que nos digan que en esta vida hay pocas cosas que sean sólo blancas o negras y que existe una gama infinita de grises entre ambos extremos, el común de los mortales siempre tenderemos a pensar en estos términos bicolores. Este axioma es igualmente aplicable a nuestras reacciones frente a ese sentimiento universal, bello y terrible a partes iguales, y al que vulgarmente nos referimos como amor. Y así, tendemos a pensar que el desamor es el que acarrea todas las partes oscuras y que, por ende, el amor se constituye únicamente de una especie de luz blanca cegadora que nos impide ver la negrura que hay en el prójimo y en cada uno de nosotros. Desengañémonos: eso que llamamos amor es un lugar lleno de zonas grises. Y aunque son muchos los que han escrito en estos términos tan binarios sobre amores y desamores, pocos se han atrevido a hundir el hocico e indagar en el terreno de las sombras intermedias, donde eso que llamamos amor se diluye entre el orgullo, el sexo, las anfetaminas y algunas otras cosas que importan. Seguir leyendo »
Por María Arranz
Ricardo Cavolo lo tiene claro: “si no fuera ilustrador sería un feo cadáver”. Afirma con sencillez que su fuente de inspiración no es más que “esta rara vida” y que para él, “México es el puritito power del planeta”. Y todo esto lo dice dibujando, que es lo que más le gusta hacer. Sus ilustraciones son una mezcla de enrevesadas metáforas y ternura absoluta, y es que en ellas se esconde casi siempre un simbolismo con significado propio disfrazado con una fantasía que parece sacada de los cuentos infantiles. Inspirado en la estética de los tatuajes y del circo, Ricardo Cavolo ha creado su universo particular habitado por marineros y sirenas con el corazón en llamas, reyes y reinas con coronas que levitan sobre sus cabezas, dioses inventados, mujeres barbudas, animales imaginarios y calaveras, entre tantos otros seres que cobran vida en sus coloridas e hiperdetallistas ilustraciones.

Fantasías y obsesiones se mezclan en la exposición “Familia” que acoge estos días la Belaza Gallery de Bilbao. Una colección de retratos pintados sobre madera en la que cada personaje tiene un significado dentro de la vida del artista. Todos juntos conforman una imagen de sí mismo, pero también, cada uno de ellos, es un universo en sí mismo plagado de particularidades que hay que descubrir leyendo sus rostros muy de cerca.
Por María Arranz
Hay obras que son capaces de hacer que nos cuestionemos ciertas cosas o de que encontremos un nuevo punto de vista acerca de algo sobre lo que ya creíamos tener una opinión formada. Sin embargo, son pocas las que nos interrogan directamente acerca de algo que siempre resulta incómodo de afrontar: nuestros prejuicios frente a lo diferente, frente a todo aquello que se inscribe fuera de los márgenes de lo establecido.

El proyecto ‘A series of questions’ de L. Weingarten consiste en una serie de fotografías en las que personas transexuales sostienen carteles donde se pueden leer las preguntas que otros les han hecho en relación a su condición de transgénero. Entre los resultados encontramos desde las cuestiones más ingenuas (del tipo “¿estás en el lavabo correcto?” o “entonces, ¿ahora eres hetero?”) a las más directas (“¿aún tienes vagina?” o “¿cómo practicas sexo?”), desde las más personales y dolorosas (“¿quién va a querer salir contigo?”) a las que ponen el dedo en la llaga de una manera evidente (“¿no crees que aún conservas los privilegios sociales de la condición masculina?”). Seguir leyendo »
Por María Arranz
Entrar en el universo de Val del Omar (un universo que ahora podemos ver reproducido a escala en la exposición que acoge hasta octubre “La Virreina Centre de la Imatge”) significa estar dispuestos a dejarnos desbordar por su despliegue infinito de medios y disciplinas y a desprendernos de nuestras propias concepciones sobre los límites entre arte, mística y tecnología.

Val del Omar fue cineasta, inventor y poeta. El raro, el maldito, el olvidado. Eternamente inquieto e incansable experimentador, afirmaba que la única silueta que se le podía ajustar era la del cambio constante. Si esta exposición se titula precisamente “Desbordamiento” es porque Val del Omar no sólo desbordó los límites de la pantalla (ya que ésta se le quedaba demasiado pequeña), sino que desbordó también los límites de su propio tiempo al desarrollar toda una serie de creaciones que, si bien no han sido valoradas en su justa medida, hoy constituyen algunas de las aportaciones más vanguardistas al cine español y a la creación contemporánea en general. Seguir leyendo »