Más también es más: Bauhaus a tutiplén

Berlín, octubre 2009. Vacaciones de 5 días en la capital alemana y muchos planes por delante. Uno de los primeros, justo antes de que se me escapase por su traslado el 4 de octubre, fue la exposición Bauhaus: A Conceptual Model, en el prestigioso museo Martin Gropius Bau.

¿Qué sabía de la Bauhaus? Descubrí que absolutamente nada o demasiado poco. Hasta el momento, los ínfimos conocimientos que había adquirido en alguna asignatura de arte: la archiconocida frase “menos es más”, la búsqueda de la funcionalidad en sus obras, alguna que otra obra arquitectónica… y poco más.

Fundada hace ya 90 años (en 1919), y cerrada en 1933 por el régimen nazi, esta escuela, bajo la dirección de Walter Gropius (entre 1919 y 1928), Hannes Meyer (entre 1928 y 1930) y Ludwig Mies van der Rohe (en sus 3 últimos años de existencia, entre 1930 y 1933), acogió a artistas de la talla de Wassily Kandinsky, Paul Klee, Adolf Meyer, Marcel Breuer, Oskar Schelemmer, Gunta Stölzt, Joost Schmidt, László Moholy-Nagy, etc.

En la exposición pude observar muebles, pinturas, maquetas, esculturas, bocetos y fotografías que trazan la historia de una escuela que guió a unos creadores que marcaron tendencia y a los que, tanto la arquitectura como la pintura y el diseño gráfico e industrial actuales, deben muchísimo. Y es que casi 15 años de innovación fueron muy productivos, o al menos eso me mostró a mí esta exposición. ¿Qué hubiera ocurrido si no se hubiera cerrado a marchas forzadas? Supongo que hubiera seguido innovando, o quizás no, ya que también podría  haber caído en un declive de creatividad, como ocurre en numerosos casos. Pero eso nunca lo sabremos. Lo que sí está claro es que hoy en día sigue siendo un mito y un referente a tener en cuenta.

¿Qué más podría añadir? Ah, sí, que a partir del 8 de noviembre ya estará instalada en el MoMA, así que, si por alguna casualidad vital andáis por Nueva York y vais a este museo, de visita totalmente obligada, no paséis de largo e id a verla. Porque una cosa es lo que os puede contar alguien que la ha visitado, pero otra bien distinta es verlo con tus propios ojos, los ojos del observador, del crítico, del admirador.

Ya que estamos, voy a añadir algo más: ¿para cuándo en alguna de nuestras ciudades?

Texto: Patricia Raventós

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