Ernesto Rodera: El hombre que trabaja para los periódicos

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Por Bill Jiménez

En ocasiones no sé qué me despeja más, si el primer café de la mañana o la viñeta de Ernesto Rodera en el diario ADN. Su humor, tan inteligente como corrosivo, nos demuestra porqué la ironía es la mejor arma que tenemos contra las locuras de ese invento llamado sociedad.


¿Cómo respondes cuando te preguntan a qué te dedicas? Has tocado tantas disciplinas que en ocasiones debe ser difícil decidirse.

Cuando era otra cosa (cuando trabajaba en algo de verdad) decía el oficio. Ahora digo que trabajo para los periódicos. Es una respuesta que no suele despertar la más mínima curiosidad. A mí me gustaría explicar lo que hago y cómo y el gran talento que despliego y el poco reconocimiento que recibo y las zancadillas que se me ponen pero nadie parece interesado en tal información.

¿Recomiendas el oficio de humorista gráfico?

Pues sí porque me gusta mucho y peor sería trabajar, y no porque en España hay plazas contadas de esta cosa. Lo juro. Hasta que no se muere uno no ponen (iba decir ‘contratar’ cosa que en periodismo aquí no existe) a otro. En serio. Por malo que sea, el humorista se enquista en el periódico como la humedad y nunca se le echa. A no ser que se cierre el periódico, claro.

ernesto rodera

¿Qué balance haces de tu trabajo en el diario ADN?

Inmejorable. Lamento, eso sí, que no salga a diario (sólo se publica en días laborables). Y que no me paguen más. Y que no me saquen un póster. Y que la viñeta no vaya en portada. Y… positivo. El balance es positivo. Hacia mí.

¿En alguna ocasión a lo largo de tu carrera te han censurado alguna viñeta o pedido que suavizaras el mensaje?

En el ADN jamás o cosas muy tontas de errores míos. En los periódicos locales (en León) prácticamente a diario se me ha ‘reconvenido’. No se pueden pisar según qué callos. O se pueden pisar pero con una frecuencia determinada. Es su privilegio. Yo siempre digo que en España hay libertad de expresión… si posees un periódico (no digo un ejemplar, digo un diario). Es normal que los dueños de un negocio velen por él. Así que a la pregunta de si alguna vez me han ‘censurado’ la respuesta es no: eso es prerrogativa del Gobierno. Me han echado. Varias veces. Y no me han publicado. Varios cientos. Pero no me han censurado. Lo de El Jueves con los majestacitos fue censura. Ahora los humoristas tienen antecedente penales. Es increíble.

¿Y por qué será que la política da tanto juego al humor?

La política no da mucho juego. En realidad la política es una de las pocas cosas civilizadas que hemos hecho (y seguimos haciendo) las personas. Otra cosa son los políticos; habitualmente codiciosos, petulantes, idiotas y, por tanto, ridículos. Eso sí da juego a la sátira. Casi tres mil años llevamos riéndonos de ellos. Sin que extraigan ninguna conclusión, por cierto. Todos deberíamos ser políticos pero, por algún motivo, sólo dejamos que se dediquen a ello todo el rato los que tienen un defecto.

Aunque tu estilo es muy personal, ¿tienes alguna influencia importante?

Ja, ja. Muy amable. Yo creo que se me nota que copio a El Roto todo lo que puedo. El estilo son los defectos así que si no se nota es que lo he hecho mal.

¿Sigues las viñetas o tiras de otros ilustradores?

Claro. Todos los días. Las de los españoles y las de los norteamericanos. Todas me ponen de muy mal humor. Las buenas porque me dan envidia y las malas porque… son malas. Creo que todo lo que sale en los periódicos es sagrado y me irrita que se desaproveche el espacio de una manera tan cretina tantas veces.

¿Y de tu proceso creativo qué puedes contarnos? ¿Alguna herramienta favorita?

El bendito Photoshop. Si alguna vez me sacan un libro (ya llevo casi mil viñetas, señores de Planeta) se lo dedicaré a Thomas Knoll y a Mark Hamburg. Que jamás se enterarán.

¿Cómo te llevas con las musas? ¿Temes que algún día te puedan faltar las ideas?

Siempre. Se suele preguntar eso de ¿Cómo es posible que se te ocurra una viñeta a diario? En realidad no hay problema. A mí se me ocurren muchas. Pero todas horribles.

Enlace: Rodera.net

Imágenes: (c) Rodera

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