Harris Haare y la otra forma de hacer cine

Posted on
Por Redacción
harris-haare

harris-haareBuenas intenciones y mucha profesionalidad, eso es lo que encontraremos en Harris Haare, un film cuyo principal –e importante– mérito es haber nacido sin una productora que le ampare o una subvención que ayudara a sus directores a salir adelante cuando las cifras se ponían muy cuesta arriba. Con estas condiciones tan adversas, a las que sumaremos la falta de un distribuidor, nadie diría que el proyecto vio finalmente la luz en el pasado Atlántida Film Festival y que actualmente forme parte del catálogo de Filmin.

¿Y qué historia hay tras Harris Haare? Una caracterizada por el entusiasmo y el esfuerzo de dos amigos, Miguel Ángel Tavera y Javier Córcoles, que vieron en la banda de funk-rock austríaca Harris Haare un material y una historia merecedora de enormes sacrificios económicos. Contaron para el rodaje del proyecto, que en sus inicios no estaba muy claro si iba a ser un documental, un videoclip o un corto, con una simple videocámara y un modesto micrófono. Miguel Ángel y Javier regresaron a España con un material  rodado en alemán, idioma que ambos desconocían –al menos para montar la película– y un presupuesto que revitalizaron los apoyos económicos y anímicos de sus familiares y amigos, y todos aquellos que descubrieron su proyecto y apostaron por él.

[vsw id=”ayG-hegA6Jg” source=”youtube” width=”420″ height=”300″ autoplay=”no”]

Meses más tarde, en un encuentro de productoras europeas celebrado durante la Berlinale, tuvieron la oportunidad de explicar su aventura y escandalizar con su osadía a diferentes distribuidores.

Las lecturas, todas positivas, dicen que existe otra forma de hacer cine, más arriesgada, más compleja, en la que la pasión lo es todo y el “amor al arte” un tópico que vuelve con fuerza en esta nueva era de extintas subvenciones.

4 Replies to “Harris Haare y la otra forma de hacer cine”

  1. Es un documental puro por definición pero altamente creativo en hechuras.
    El contenido: una ilusión y una búsqueda en primer término; carencias, errores e intentos de superación, en segundo; y, por último, el más esperanzador de los finales, una puerta abierta a LA VIDA.
    Técnicamente, impecable.
    Secuencias muy humanas (positivas y negativas), diálogos que incitan a la reflexión, música marchosa (la del grupo protagonista) y secuencias acompañadas de otro tipo de melodías que convierten la imágen en algo muy artístico. Localizaciones muy logradas y buena idea el uso del blanco y negro en la separación de los tiempos. Cuidado y minuciosidad por los detalles (hasta en los créditos finales ¡curiosos e ingeniosos!)
    Llegar hasta este festival, sin productora, sin distribuidora, sin subvención alguna, con escasos medios materiales y económicos propios (hay muy pocos antecendentes así en el medio audiovisual), es ya en principio y en sí mismo, un valioso reconocimiento y un premio muy merecido a “Harris Haare”. Enhorabuena ! Y a seguir luchando, porque con este trabajo habéis demostrado que os queda mucho por decir.

  2. Muy buen documental sobre música. Ofrece la cara divertida, joven e incluso estrafalaria pero también la más humana (que sus directores han sabido pillar muy bien) de un grupo musical que va tras su sueño salvando dificultades, pero con muchos anhelos. Muy buena ejecución, técnica y visual, se nota profesionalidad en buenas dosis.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.