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Jack Rose: Luck in the Valley

A finales del año pasado recibimos la inesperada noticia de la muerte de Jack Rose (16/2/71 – 5/12/2009), uno de los representantes de la nueva generación de músicos americanos que retomaba la tradición folk de la escuela Takoma de John Fahey, entre otros ilustres como pueden ser Leo Kotke, Sandy Bull o Robbie Basho. Formaba junto a Ben Chasny, James Blackshaw, Glenn Jones o Jim O’Rourke, una generación de músicos que retomaban esas raíces y estilo de tocar la guitarra (fingerpicking) para experimentar, mezclándolas con otras músicas. Ellos formaron parte de lo que se llamó «New Weird America», donde cabían distintos músicos y formaciones cuya finalidad era transgredir estilos ancestrales con la música de nuestros días.

Jack Rose formaba parte de Pelt, grupo que experimentaba con el folk de una manera equivalente a la que The Dead C puede experimentar con el rock. Pero cada vez que la guitarra de Jack Rose aparecía en las largas improvisaciones de estos discos, todo tomaba tintes majestuosos. A la vez que su etapa en Pelt, empezaba a sacar discos en solitario, siendo Kensington Blues (2005) el que alcanzó mayor relevancia.

Su estilo está basado en los sonidos de la guitarra acústica y en su amplio conocimiento del blues, el country y la música de pre-guerra que recopilatorios tan maravillosos en el sello Revenant (de John Fahey, para más señas) llamados «American Primitive», nos han mostrado estos años. Todo esto le hacía ser una especie de Harry Smith por su amplio conocimiento de las distintas músicas nacidas en territorio americano.

Luck in the Valley es su disco póstumo oficial, aunque no creo que sea el último material que salga de él, y suponía el fichaje para un sello con tanta solera como Thrill Jockey. Su muerte nos deja a un músico a mitad de su obra, entre toda la experimentación de la etapa de Pelt a sus últimos discos, que siendo más tradicionales empezaban a incorporar una nueva formación llamada Black Twig Pickers. Al final tenemos un disco, que pese a contener una música tan antigua, suena vibrante, con momentos festivos, otros para tumbarse al porche y otros trascendentales o meditativos, donde maneja tanto composiciones propias como versiones con una naturalidad que sólo da el amplio conocimiento de toda esta música.

Créanme cuando pienso que ha habido una gran pérdida en la música norteamericana, así que les recomiendo que escuchen este disco que cierra de manera brillante una trilogía junto a Dr. Ragtime and Pals y Jack Rose and the Black Twig Pickers. Sólo me queda darle simbólicamente las gracias por todos los maravillosos momentos que he pasado con su música. Algo que, desgraciadamente, no se ha postergado aún más en el tiempo.

Amén.

Jack Rose
Luck in the Valley
Thrill Jockey (2010)

Texto: Fran Martínez

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