La relación de Jacques Henri Lartigue es la de un amor prematuro por la fotografía y una vida consagrada a ésta. Su obra es el documento más sólido de una generación cuyas inquietudes son la semilla de las nuestras. La moda, el deporte y las competiciones de motor nunca abandonaron el objetivo de Lartigue, que las vio evolucionar meteóricamente a lo largo del siglo sin olvidarse de las emociones terrenas que las sostienen, esos instantes que perduran en la memoria colectiva y que, en su caso, es pura renovación del lenguaje fotográfico de una época. Lartigue es un cronista de excepción, y en esta exposición ofrecida por el Caixa Fòrum encontraremos alrededor de 230 piezas vinculadas a sus distintas etapas creativas, instantáneas atemporales que ya forman parte de la propia historia de la fotografía.

Enlace: Caixa Fòrum