Jerry Rubin: Do it!

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Por Bill Jiménez

Cuando me hablan de revolución, lo primero en lo que pienso es en jóvenes arrojando cócteles molotov y hippies de largas melenas oponiéndose a la guerra entre acordes de guitarra. Son dos imágenes opuestas, pero fieles a una época en la que podías irte a dormir sabiendo que estabas haciendo algo por el mañana. Ahora, convertidos los sesenta en un pasado romántico, nos cuesta creer que alguien se alzara contra los poderes establecidos de su país y lograra, por medio de la propaganda y el espectáculo, sacudir a una sociedad tan inmutable como la estadounidense. Ese héroe nacido en Cincinnati, hijo de un repartidor de pan, se llamó Jerry Rubin y su historia es la de una generación inconformista que tuvo en 1968 su año de mayor esplendor.

Inquieto e ilustrado como buen revolucionario, Rubin brincó entre países y se dejó tentar por la sociología antes de caer en el activismo político. Por el camino tendría la oportunidad de transgredir algunas normas de su país viajando a Cuba, donde conocería al icono revolucionario por excelencia, Che Guevara. De él obtendría inspiración para enfrentarse a la administración Johnson, una campaña que empezaría en Berkeley, su universidad, en la que aún sobrevivían algunos vestigios de la América más racista. Pero eso sólo fue el principio: Rubin declaró la guerra a la guerra y sus protestas apuntaron en una dirección: Vietnam. Junto a Abbie Hoffman, otro activista político y social, fundó el Partido Internacional de la Juventud, los también llamados «Yippies», una agrupación anti autoritaria, pro libertad de expresión y enfrentada a todo lo que oliera a militarismo. La lucha terminaría en victoria pírrica, porque si bien sus acciones se convirtieron en la pesadilla de la Convención Demócrata de 1968, los enfrentamientos físicos entre activistas y fuerzas policiales conducirían a Rubin y siete compañeros más a un juicio que pasaría a la historia por la esperpéntica conducta de sus acusados. Así nacería la leyenda de los «8 de Chicago», una historia que el propio Rubin novelaría y titularía Do it!: Escenarios de la revolución; un libro hasta el momento inédito en nuestro país (editado ahora por Blackie Books) en el que un Rubin tan radical como inspirado habla de poderes establecidos, de anarquía y la cacería de libertades que esconden la mayoría de gobiernos «democráticos». Una narración en primera persona que, pese a la distancia histórica, no pierde vigencia (picos de demagogia incluidos). La definición del escándalo; no apta para las acomodadas masas del Medievo tecnológico en el que vivimos.

Texto: Bill Jiménez

Enlaces: Blackie Books

2 Replies to “Jerry Rubin: Do it!”

  1. Para la mayoría de los jóvenes los ideales están devaluados,no son una prioridad. Libros como el de Jerry Rubin podrían despertar la inquietud sobre lo que nos rodea a más de uno.

  2. Una pregunta: ¿Se podría decir que los movimientos contraculturales de los 50’s y más 60’s inventaron el significado de ser joven subyacente en la cultura actual -postindustrial y dirigida al consumismo?

    ¿O incluso las direcciones de la juventud per se -en busca de la autonomía personal versus la sociedad, más allá de la economía, por medio de la diversión y la cultura, de la protesta y el activismo, etc.?

    si algo de verdad hubiera en estas cuestiones entonces libros como este son capitales para lo que significa ser joven, y su lectura va más allá de la historia, es quizás un manual para usar la fuerza creadora de la libertad juvenil.. [en línea con la obra de Raoul Vaneigem «la revolución de todos los días», en francés titulada «Traité de savoir-vivre à l’usage des jeunes générations»]

    Saludos

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