Paisajes de lo pictórico. La obra de Sergi Mesa

Posted on
Por Javier Girón
sergi mesa

Por Javier Girón

Projeccions 53. Cambra de la Propietat Urbana (Barcelona). Hasta el 16 de enero.

El habitual programa expositivo de la Cambra de la Propietat Urbana de Barcelona sigue su curso este otoño con la exposición de pinturas de Sergi Mesa (Manresa, 1987), un joven artista que inicia con decisión su andadura en la escena local e internacional. Mesa muestra una selección de sus últimos trabajos, una obra sin contenciones que evidencia el particular juego que el artista establece con el medio: la pintura como campo de experimentación, como terreno en el que desarrollar un diálogo libre entre una multiplicidad de opuestos.

sergi mesa

Porque la pintura de Sergi Mesa es, a pesar de su indiscutible frescor, una pintura de equilibrios. Mesa se mueve con desenvoltura a través del sinuoso camino que discurre entre la representación y la abstracción, entre el trazo matérico y la geometría, entre el orden y el accidente. Sus telas son escenarios donde el gesto, en ocasiones enérgico y en otras sutil, acompaña a la pintura a través de una matriz de formas constructivas elementales y de relaciones cromáticas primarias, elegantemente conjugadas. El diálogo resultante es un equilibrio complejo en su aparente simplicidad. Un sugestivo campo de batalla que ordena elementos heterogéneos y que apunta a la realidad poliédrica de la pintura contemporánea, cuya imposible síntesis queda de algún modo sugerida en cada uno de sus lienzos.

Esta conjunción orgánica de diferencias, esta peculiar combinación de control y accidente, nos acerca ecos tan diversos como distantes entre sí. Quizá nos permita evocar el gesto sutil y controlado de Juan Uslé o de Bernard Frize, el universo orgánico de Thomas Scheibitz, los flujos pictóricos de Fiona Rae o, por qué no, la obsesión constructiva de Franz Ackermann. Como no podía ser de otra forma, tantas asociaciones como miradas diferentes.

sergi mesa en cambra de la propietat urbana

La obra de Sergi Mesa parte de un imaginario visual primitivo y elemental, la iconografía 8-bits de los anales de la imagen digital. Pero Mesa no se deja encorsetar por su referente: se trata de un referente débil, un mero punto de partida que el artista trasciende ampliamente en pos de la pintura como terreno de experimentación libre. Su obra es, por encima de todo, pintura. Mancha, color, superficie, forma, materia. Todo ello en diálogo constante y en recíproca interferencia. Un juego con el que pensar lo cotidiano, con el que esbozar incompletos paisajes dispuestos a ser poblados o, si se prefiere, a ser simplemente disfrutados.

sergi mesa projeccions

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.