Pantha Du Prince: Black Noise

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Por Fran Martínez

El tiempo ha colocado a This Bliss (Dial; 2007), como uno de los discos de electrónica más apreciados de los últimos años, tanto para la crítica como para el seguidor de este género. Había ganas de escuchar esta continuación, de hecho llama la atención cómo un sello como Rough Trade ha sido el encargado de sacarlo. Ajeno a todo esto, la música de Hendrik Weber transita por parajes ensoñadores y melancólicos claroscuros para los seguidores de la electrónica de dormitorio, ajena al trasiego nocturno del club e ideada para musicar evocadores paisajes.

El concepto de la naturaleza no es un recurso a utilizar para tratar de ser pedante y tender al hedonismo de una manera pretenciosa. Su sonido está presente a partir de un viaje de Weber a los Alpes suizos, donde se dedicó a captar sonidos de campo que después han sido utilizados en este disco. Black Noise, por lo que he podido leer, es un concepto que define al momento de calma que perciben algunos animales antes de que suceda algún fenómeno o desastre natural. Esta escena trata de quedar plasmada en una portada que muestra una estampa bucólica incendiada. Esa dualidad es el imaginario del que intenta nutrirse este disco. Lay in a Shimmer abre el album donde lo dejó el anterior, con esos sonidos cristalinos y cargado de romanticismo, del que también se sirve The Splendour, single previo al album junto a Behind the Stars, donde cuenta con la colaboración de Tyler Pope (!!!, LCD Soundsystem).

Hay una evolución hacia un sonido más variado, como en las más technoides A Nomads Retreat o Behind the Stars, y otros que siguen recordando a discos de épica minimal como Booka Shade o Apparat en Satellite Snipper, para luego dar muestras de delicadeza más cercanas a Lawrence en Bohemian Forest, acercarse al shoegazing electrónico en la nebulosa Im Bann, o en el épico final de Es Schneit, donde el sonido de campanas me recuerda a un disco del vanguardista Charlemagne Palestine (Music for Big Ears, dedicado al sonido de las campanas).

La aparición estrella es la de Noah Lennox (Panda Bear), en Stick to my Side, que supongo sirve como contrapartida al gran remix que hizo Pantha du Prince a Peacebone de los Animal Collective en 2007. La canción sigue por parajes parecidos a ésta y sirve para iluminar un disco tremendamente paisajístico, ideal para acompañar momentos de calma y remanso. Eso sí, hay que tener cuidado no suceda después algún desastre a tu alrededor como el que define al título. En resumen, una delicada y acertada secuela que está a la altura y hará las delicias a los amantes de los sonidos electrónicos más reposados y aún sueñen con ver brotar ramas a los edificios más altos de su ciudad. 1,2,3… evócate otra vez.

Pantha Du Prince
Black Noise
Rough Trade (2010)

Texto: Fran Martínez

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