csinead spelman-chimneysong

Sinéad Spelman. Chimney Song

SINÉAD SPELMAN: CHIMNEY SONG
GALERÍA ALEGRÍA
DEL 7 DE MAYO AL 28 DE MAYO

Por María Castelló Solbes

“Chimney Song” es la primera exposición individual de Sinéad Spelman (Dublín, 1978) en Barcelona. A través de dibujos, escultura, texto y vídeo, la artista, o más bien una especie de alter ego que aparece de manera insistente como protagonista de su obra, nos acompaña en un viaje en torno a los límites del cuerpo, del yo como aquello que consideramos que pertenece a nuestra entidad física, y aquello que percibimos como la realidad exterior, tangible, en un relato intimista cargado de humor y espíritu lúdico.

csinead spelman-chimneysong

Una chimenea industrial en desuso situada en el patio del recinto en que se encuentra la galería ha servido como elemento conductor de una parte del trabajo expuesto. La artista ha vinculado la lógica e inquietudes del conjunto de su obra a la relación con esta estructura para servirse de ella como anclaje en el contexto preciso de la exposición. De manera que, en una hábilmente orquestada maniobra, los trabajos relacionados con este elemento conviven en avenencia con la selección de trabajos previos.

Desde una esquina de la habitación oímos la voz de la propia Sinéad que pronto descubrimos en una pequeña pantalla situada de espaldas a nosotros dentro de la citada chimenea explayándose sobre los sentimientos que le produce su relación con ella. Como ya hiciera en “Song for my leg” recurre a la oda, subvirtiendo la solemnidad propia de este tipo de composición, para ensalzar los atributos de los objetos a los que se refiere (objetos más bien banales) y personalizar su relación con ellos. Como en sus dibujos,  aquí también está presente el juego con las fronteras. Si en “Song for my leg” se trata de una parte de su mismo cuerpo, cercenada de alguna manera para ser tratada con independencia del todo al que pertenece,  en este trabajo de vídeo se trata de un elemento externo que actúa como contenedor de su propio cuerpo. Existe una experimentación o juego constante de confusión entre dentro y fuera, lo que pertenece y lo que no. Los miembros del cuerpo y los objetos inanimados son confundidos insistentemente en el trabajo de Sinéad y su naturaleza no parece ser de ningún modo determinante para el estatus que la artista les confiere en su relación con ellos.

chimneysong-01

Entre los dibujos, realizados en diferentes tipos de papel con diferentes tonalidades y formatos, nos encontramos con un texto de un breve relato, titulado “La luz”, en el que una serie de personajes (esta vez el obstinado alter ego de la artista se ha buscado un grupo de cómplices) realizan una serie de aportaciones, no se sabe hasta qué punto voluntaria o involuntariamente coordinadas, en una acción conjunta de clara voluntad estética.

En la pared contigua a la pantalla de vídeo nos encontramos con una pieza escultórica que se nos revela en su función como un tapón para la chimenea, como si  se nos brindase la opción de acallar el canto que se sucede en loop en el interior de la galería. En torno a este objeto encontramos otra serie de dibujos en los que nuestro ya familiar personaje se relaciona con él, pesado, oscuro y difícilmente identificable, al amparo de ecuaciones indescifrables, brindando una sensación de imposibilidad indeterminada.

Es difícil dilucidar hasta qué punto las empresas en las que se embarca el personaje protagonista de la obra de Sinéad son fructíferas de alguna manera, lo que sí parece evidente es que no puede evitar abordarlas. Hay una insistencia insaciable en estas acciones, una necesidad irrefrenable. En ese juego de alteridad que plantea la artista podría entreverse un intento por descifrar los límites de la experiencia, como si la otra Sinéad, cual emisaria del otro lado, fuese a regresar de ese extraño lugar con un informe sobre el estado de las cosas, sólo que nunca sabemos si lo hará.

chimneysong-02