Elias Canetti: No te envanezcas, muerte
Por Elisenda N. Frisach
Como ya le pasara a Kafka, otro ilustre judÃo de origen eslavo y producción en lengua alemana, Elias Canetti sigue publicando póstumamente; empero, si bien es famoso el hecho de que fue Max Brod el responsable de dar a la luz la mayorÃa de las obras de su difunto amigo en contra de sus deseos, las disposiciones testamentarias del escritor búlgaro responsable de El otro proceso de Kafka –en explÃcita deuda al magisterio del praguense– indican que sus archivos personales no sean abiertos hasta 2024 para ir publicando escaladamente el resto de sus obras inéditas.

Concomitancias a parte, lo cierto es que la producción de Canetti bebe tanto de las novelas filosóficas de otros autores germanos como Thomas Mann, Robert Musil o Hermann Broch, o de los ensayos de Walter Benjamin y Karl Kraus, como de las fantasmagorÃas de Franz Kafka. Además, Canetti se distinguió por un multiculturalismo que pronto trascendió las fronteras, idiomáticas y fÃsicas, de su ciudad natal, Ruse. Con el ladino y el búlgaro como lenguas de su infancia, y el inglés y el alemán como lenguas de su edad adulta, Canetti encarnó al intelectual cosmopolita por excelencia, desgajado de sus raÃces pero nutrido por muchas otras, cobijado bajo una perspectiva integral del mundo, lo que justifica la vigencia y relevancia de su obra en nuestro presente, marcado por la globalización, léase un capitalismo frenético que nos ha moldeado en la indefinición, la atonÃa y la uniformidad de pensamiento. Seguir leyendo »










